
San Diego (CA), 17 ene (EFE News).- Una icónica panadería de
San Diego, con más de 20 años de historia, tuvo este viernes su último día de
operaciones, luego de que una auditoría hecha por oficiales de Inmigración
detectara en su plantilla a empleados indocumentados.
Con Pane Rustic Breads and Cafe, ubicado en el
popular distrito Liberty Station, anunció el miércoles en su cuenta de Facebook
que ya no abriría sus puertas y que hoy haría sus ultimas entregas a otros
establecimientos.
En la puerta del local colgaban aun hoy dos
folios con las frases escritas en inglés “Todos somos migrantes” y
“Todos son bienvenidos aquí”, acompañadas de mensajes de apoyo
escritos a mano por clientes, según constató Efe.
Un encargado de la panadería que se encontraba
en el interior del local se negó a hacer comentarios sobre el cierre del
negocio, que está en Point Loma, una concurrida área frente a la bahía y con
parques públicos, cafés, galerías de arte, tiendas, estudios de yoga y museos.
La propietaria de la panadería, Catherine Perez,
tampoco respondió a las peticiones de Efe de una declaración.
El establecimiento fue objeto recientemente de
una auditoría realizada por oficiales del Servicio de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de
Inmigración y Naturalización (INS).
“Aunque requerimos que todos nuestros
trabajadores nos proporcionen documentación gubernamental que demuestre que son
elegibles para ser contratados, una gran parte de nuestros empleados eran, sin
nuestro conocimiento, trabajadores no autorizados”, explica el mensaje de
la panadería colgado en la red social.
El gran número de empleados indocumentados que
no han podido seguir trabajando ha repercutido en la operatividad del negocio,
al que no le quedó otra opción que cerrar.
“Tuvimos la oportunidad de ser parte de una
comunidad a la que amábamos”, se lee en el mensaje de despedida del local,
que empezó sus operaciones en 1999.
Lauren Mack, portavoz de ICE, dijo a Efe que
desde el 1 de octubre de 2019, inicio del actual año fiscal, y hasta la fecha
se se han hecho 35 auditorías en el Condado de San Diego.
Por políticas internas, se abstuvo de hacer
comentarios sobre el caso de la panadería.
Las auditorías de este tipo consisten en revisar
los formularios I9 con los que las empresas dan de alta a sus trabajadores, y
si se encuentran inconsistencias se abre un periodo de diez días para que
subsanen estas anomalías.
Las sanciones por contratar a empleados sin la
documentación legal requerida, puede ir desde multas por más de 20.000 dólares
hasta la formulación de cargos criminales.
En las redes sociales, algunos clientes
lamentaron el cierre del negocio, como fue el caso de Maritza Burquez, quien
aseguró que solía viajar desde la ciudad mexicana de Tijuana hasta la panadería
para comprar los rollos de canela.
Una mujer que se identificó como Susan y dijo
ser una cliente de muchos años del local lamentó hoy delante de la fachada
cerrada el fortalecimiento de las políticas migratorias que el presidente
Donald Trump ha hecho.