La compositora mexicana Azalea Báalam en una imagen de archivo en Ciudad de México. EFE/ José Méndez
América Latina es una de las regiones del mundo con mayor diversidad lingüística. En su territorio coexisten alrededor de 560 idiomas indígenas, pero se estima que entre el 40% y el 60% de ellos está en riesgo de silenciamiento. La pérdida de vitalidad de estas lenguas está propiciada por intensos procesos de cambio social, económico y productivo, además de la creciente urbanización y la migración de los Pueblos Indígenas a las ciudades.
En este contexto ha surgido un coro de nuevas voces latinoamericanas que reivindican su herencia lingüística a través de la música. Numerosos artistas han adquirido una considerable fama tanto dentro como fuera del continente cantando en lenguas indígenas. Así, han logrado acercar estos idiomas a nuevas generaciones promoviendo su revitalización, normalización y uso de forma diaria.
Música mayense.
La familia lingüística mayense, que comprende alrededor de una treintena de idiomas, tiene alrededor de 6 millones de hablantes en Guatemala y unos 700.000 en México. Además, se extiende por todo Belice, gran parte de Guatemala y la porción occidental de Honduras y El Salvador.
Azalea Báalam es una artista y productora mexicana, nacida en Jo’ (actual Mérida, Yucatán) en 1993. Asimismo, es la creadora del concepto musical “nahuapop” y “mayapop”, en referencia a dos de los idiomas en las que compone sus canciones, el náhuatl y el maya yucateco.
Su receta para combatir la muerte lingüística es crear una “etiqueta que llamara la atención” entre la audiencia joven como las dos ya mencionadas. Con ellas la cantante desafía la hegemonía del inglés y el español en la industria del entretenimiento combinando estas lenguas y su flauta de jaina, un instrumento prehispánico, con el pop o el k-pop (pop surcoreano).
Sara Curruchich, nacida en 1993 en San Juan Comalapa, Chimaltenango, en una comunidad kaqchikel del altiplano central guatemalteco, también ha llevado una lengua mayense al terreno musical. En concreto ella canta en kaqchikel, su idioma materno.
2.-La cantautora maya Sara Curruchich durante una de sus actuaciones en el Parque de la Industria en la Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/ David Toro
Su estilo musical entrelaza el rock, el folk y la música tradicional maya kaqchikel. Aunque debutó hace tan solo siete años con su álbum ‘Somos’ (2019), su carrera musical la ha llevado a realizar una gira con 55 fechas por España, Francia, Chile, Estados Unidos, México, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Colombia en 2022 y a ser reconocida por la revista Forbes como una de las personas más creativas de centroamérica ese mismo año.
Ritmos quechuas.
Las lenguas quechuas son un conjunto de 44 lenguas habladas por unas 3.8 millones de personas en Perú, alrededor de 1.6 en Bolivia, unas 800.000 en Ecuador, y de manera minoritaria en Colombia, Argentina y Chile.
Lenin Tamayo, cantante limeño de 26 años, ha revolucionado la música del Perú con su fusión del quechua y del k-pop. El artista creó el género q-pop (quechua pop) en 2022, y desde entonces ha cosechado grandes éxitos tanto nacional como internacionalmente. Su popularidad le llevó incluso a realizar una gira por Asia en 2024 en la que visitó Corea del Sur, India, Tailandia y Vietnam.
3.-Fotografía que muestra al artista peruano Lenin, en Lima (Perú). EFE/Paolo Aguilar
Esta fusión de estilos fue motivada por su historia personal de acoso escolar. Durante ese periodo de tiempo sus compañeros de clase se reían y burlaban del cantante por su forma de caminar, de vestir y de expresarse. Entonces, gracias al apoyo de su madre y al de un grupo de compañeras con el que escuchaba k-pop decidió romper con esa situación, dando origen al fenómeno global que es hoy.
Otra cantante en lengua quechua es Renata Flores, nacida en 2001 en Huamanga, Perú. La rapera combina este idioma con la música andina y ritmos urbanos como el trap. En sus letras reivindica su identidad indígena, le canta a la libertad y al empoderamiento femenino.
4.-Una cantante en lengua quechua es Renata Flores, nacida en 2001 en Huamanga, Perú. EFE/ Adriana Thomasa
Flores creció entre el arte y la conciencia social. Comenzó a escribir sus propias canciones en la adolescencia, inspirada por la cantante estadounidense Nina Simone. Su madre sería otro de sus grandes referentes, ya que era la directora de la Asociación Cultural Surca, que promovía el desarrollo de los niños y de los jóvenes a través del arte.
La artista peruana fue reconocida por la revista ‘Hola’ como una de las 100 mujeres latinas más influyentes del 2021. Así mismo, entre agosto y octubre de 2026 la cantante realizará un tour europeo que le llevará a visitar Alemania, Suecia, España, Bélgica y Noruega.
Jesús Aina. EFE REPORTAJES


